Antibióticos y microbioma: ¿probióticos durante, después o ninguno?
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Dr. Juan Manuel Martínez Méndez MD
Medicina OrtoRegenerativa
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La corteza terrestre está compuesta principalmente por oxígeno, silicio, aluminio, hierro, calcio, sodio, potasio y magnesio. Estos elementos no solo conforman la arquitectura física del planeta, sino que establecen gradientes electroquímicos, propiedades piezoeléctricas y potenciales redox que preceden a la vida.
Los minerales traza —como zinc, cobre, manganeso, selenio, molibdeno, boro, vanadio y cromo—, aunque presentes en menor proporción, poseen un valor funcional desproporcionadamente alto, al actuar como catalizadores y moduladores de procesos energéticos y redox.
El Dr. Otto Warburg demostró en 1931 que las células tumorales alteran su metabolismo energético, generando energía sin oxígeno y creando un microambiente ácido e hipóxico. Este entorno reduce el pH tisular, bloquea las enzimas reparadoras y favorece la proliferación descontrolada.